No es casual que organizaciones de campesinos se manifiesten en al menos 300 puntos del país para exigir un diálogo con el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a fin de tratar el tema de apoyos a la agricultura. Los líderes, en este caso, como ha ocurrido históricamente, buscan sacar provecho de la protesta.

A 25 estados se extendieron los bloqueos de los campesinos y productores agrícolas en la llamada Movilización Nacional por la Productividad. Fue una protesta para exigir recursos para el campo.

El abandono del campo y la deprimente situación de los hombres del campo data de más de 70 años a la fecha, de los regímenes posteriores a Lázaro Cárdenas, prácticamente desde los regímenes de Miguel Alemán y los posteriores de Adolfo Ruiz Cortines, Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y luego los sexenios perdidos de Vicente Fox, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, en los que la demagogia fue el atole con el dedo a los campesinos y para sus líderes, el trampolín de sus carreras políticas.

Por estas fechas, los campesinos se han apostado en autopistas, casetas, refinerías, puertos marítimos y sitios emblemáticos de varios estados del país para reclamar sus derechos que han sido conculcados por políticos que se han enriquecido con los “moches” a los programas gubernamentales.

Las protestas se efectuaron en Colima, Estado de México, Tamaulipas, Puebla y la Ciudad de México, donde los manifestantes cerraron las instalaciones de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), se manifestaron en el Zócalo de la capital del país y marcharon en Paseo de la Reforma rumbo a las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Antes se instalaron en las inmediaciones del Ángel de la Independencia y el Auditorio Nacional.

También acudieron a la Cámara de Diputados, el Senado de la República y a las instalaciones de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), en tanto que se reportó la presencia de manifestantes en los puertos marítimos de Manzanillo, Colima; Lázaro Cárdenas, Michoacán; y Altamira, Tamaulipas e hicieron protestas en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Oaxaca, y de la Base Aérea Militar de Santa Lucía.

Procedentes de Morelos, Hidalgo y el Estado de México, los inconformes tomaron las casetas de las autopistas México-Pachuca, México-Puebla y México-Toluca, en donde permitieron la libre circulación, mientras que en otras cerraron el tránsito a fin de que las autoridades cumplan sus demandas.

Aquí en la Ciudad de México, los integrantes del Frente Auténtico del Campo (FAC) realizaron una mega marcha que inició en el Auditorio Nacional con rumbo al Ángel de la Independencia para de ahí continuar al Monumento a la Revolución.

En la febril actividad de los hombres del campo, otro grupo se instaló alrededor del Senado de la República, en donde exigen una mesa de diálogo con el presidente Andrés Manuel López Obrador, a fin de "aterrizar" las políticas de desarrollo para este sector.

Los corresponsales de los medios en distintas ciudades del país reportaron que las manifestaciones se replicaron en Oaxaca, donde organizaciones agrarias bloquearon el crucero del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Oaxaca, atendiendo al paro nacional convocado para reclamar a la Federación la desatención al campo, a propósito del 140 aniversario del nacimiento del general Emiliano Zapata.

En la movilización participaron la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, Movimiento Social por la Tierra y la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos, que en Oaxaca agrupan a unos tres mil campesinos de las regiones Mixteca, Costa y Valles Centrales.

Mientras que en Hidalgo organizaciones campesinas bloquearon tres puntos carreteros en el estado, bloquearon la autopista Arco Norte, a la altura de las casetas Tula I y Tula II, además, de la Carretera México-Tuxpan, a la altura de caseta de San Alejo, ubicada en el municipio de Tulancingo.

En Guerrero, diversas organizaciones campesinas bloquearon la Autopista del Sol, mientras que en Acapulco marcharon en Punta Diamante, y se reportó el cierre de la carretera Iguala-Cuernavaca. En sus consignas, las agrupaciones aseguran que cerca de 75 mil campesinos no recibieron fertilizante, que provocara una baja en la cosecha de diferentes cultivos, lo cual afectará los ingresos de la gente del campo.

Los campesinos de todo el país, exigen que las autoridades federales les den apoyo e intervengan en la solución de problemas de despojo de tierras.

En su conferencia de prensa mañanera, el presidente Andrés Manuel López Obrador minimizó la protesta campesina y denunció que los que salen ganando en las protestas son los dirigentes y observó que uno de ellos –sin mencionarlo por su nombre- portaba un Rolex durante la manifestación. Señaló que “la inconformidad es porque ya no se van a entregar los apoyos a organizaciones, y no quieren aceptarlo”.

Agregó el mandatario que pese a las protestas, su administración no va a dar marcha a la entrega de apoyos de manera directa a los campesinos y no a las organizaciones ni a intermediarios. “Tenemos pruebas de que no llegaba el dinero que se entregaba a las organizaciones, no llegaba a los beneficiarios, no les llegaba a los campesinos, llegaba con moche, con piquete de ojo”.

A la par, criticó la presencia de “expertos en bajar recursos” y de la existencia de dirigentes beneficiados con “atenciones y privilegios” y campesinos en situación de pobreza, por lo que reiteró que la entrega de apoyos será de manera directa.

Un ejemplo histórico: el inefable Mario Ernesto Villanueva Madrid, (Chetumal, Quintana Roo, 2 de julio de 1948) Ingeniero Agrónomo, dirigente priista de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en los primeros años de los setenta, entre 1993 y 1999 fue gobernador de Quintana Roo luego de haber sido diputado y senador. Fue acusado de narcotráfico al finalizar su sexenio. Fue uno de los grandes beneficiarios de las marchas y protestas campesinas.

Fue Presidente Municipal de Benito Juárez que incluye a la ciudad de Cancún, en 1990, pero al año siguiente fue postulado y electo Senador por Quintana Roo, pero tampoco culminó en este cargo pues fue postulado candidato a Gobernador de Quintana Roo y electo en 1993. Mario Villanueva era conocido por su gran cercanía con el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, porque a su lado hizo una flamante carrera política.

Pero fue víctima de las maniobras políticas al concluir el sexenio, cuando iniciaron sus problemas legales por el enfrentamiento con el nuevo gobierno de Ernesto Zedillo, sobre todo hacia el final de su gobierno, cuando los problemas sucesorios lo distanciaron seriamente de dos secretarios generales del PRI, Carlos Rojas Gutiérrez y Esteban Moctezuma, además del entonces Secretario de Gobernación, Francisco Labastida Ochoa.

Otro beneficiario de las luchas campesinas, el octogenario priista Augusto Gómez Villanueva, quien ha ocupado numerosos cargos políticos luego de haber contestado el primer informe de Gustavo Díaz Ordaz, tales como líder de la CNC y luego cinco veces diputado federal, senador de la República, embajador y secretario de la Reforma Agraria, entre otros. Su carrera política estuvo ligada al expresidente Luis Echeverría Álvarez, quien lo impulsó para ocupar la dirigencia nacional del campesinado priista.

En 1969, como líder de la CNC, proclamó candidato del PRI A Echeverría a la Presidencia. Al tomar posesión, Echeverría lo designó jefe del Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización (DAAC), responsable de atender el reparto de la tierra y los reclamos campesinos; desde este puesto, que en 1975 fue elevado al rango de Secretaría de Estado con el nombre de Secretaría de Reforma Agraria, de la que fue primer titular.

Escrito por José Vilchis Guerrero / Nigromante…


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