*Urge resolver la problemática de los periodistas en México

Un gobierno progresista no puede ni debe actuar con imposiciones, que lo expongan como si fuera semejante a la derecha. Es claro que en la prensa hay empresas con intereses, y que, como en el caso mexicano, hay una muy larga tradición de la prensa que vivió por décadas tanto del subsidio del Estado como de la propaganda del gobierno. Al menos desde El Imparcial de la época de Porfirio Díaz para acá.

Los hechos. Tras la volcadura de la camioneta que trasladaba a los reporteros que cubrían la gira del presidente por el estado de Sonora el fin de semana (26 de octubre), Andrés Manuel López Obrador ha recomendado a los periodistas “que no se arriesguen” y los medios busquen “alternativas” para informar, o incluso que esperen a recibir la información del propio gobierno (sic).

“Los que no puedan cubrir, porque no tengan la posibilidad de hacerlo, porque no haya condiciones, no se arriesguen, y que busquemos la manera de que se informe a la población con otros medios”, declaró al presidente.

La sugerencia es, que si no pueden asistir, que se queden en la Ciudad de México de lunes a viernes, y los fines de semana aquellos medios que tengan corresponsales que puedan cubrir.

“En las giras, pueden ser corresponsales o nosotros mismos, yo siempre estoy informando”, dijo el presidente. Declaraciones tras la volcadura de la camioneta donde viajaban los periodistas que cubrían la gira, y de donde resultaron 10 lesionados, dos de ellos con fracturas, por lo que fueron intervenidos.

Frente a esto, no queda más que decir lo siguiente. No está clara la política de Comunicación Social del gobierno federal, de Andrés Manuel López Obrador, como presidente. Menos aún la atención a la problemática del gremio periodístico, como los asesinatos..., donde el propio Alejandro Encinas apenas si se ha pronunciado sobre algunas "fallas" del Mecanismo de Calderón de 2012, como si… ¡¡¡eso fuera suficiente!!!

El propio Jesús Ramírez Cuevas, titular de Comunicación de Presidencia, se refiere a los periodistas como "trabajadores" de los medios, ni como "periodistas", menos como “profesionistas” (¿los youtubers sí lo son?).

Qué más da, si el desprecio pasa por el desinterés a que le cubran las giras. ¿Mejor si no van? ¿Por qué se pone en riesgo su vida? ¿Quién es responsable de que los periodistas viajen seguros, no en cacharros y mucho menos sin seguridad por el peligro de ser víctimas de algún atentado?

Esa es responsabilidad de Presidencia, tanto de Comunicación Social como del presidente. Poner en peligro la vida de los periodistas, compañeros de los medios, sean "fifí" o "afines" no es posible. Por cierto, la tipificación y golpeteo contra la prensa está generando y alimentando el rechazo y hasta odio contra los periodistas, alentado por el actual gobierno. ¿Por qué?

Por lo anterior, la sugerencia, “que ya no lo sigan para evitar riesgos”, implica por lo menos lo siguiente:

1) Que hay irresponsabilidad en lo tocante a la seguridad de los reporteros que cubren las giras;

2) Que Presidencia no asume los gastos de transporte, viáticos ni alimentos de los periodistas, y nada lo justifica;

3)  La austeridad no es razón para proponer que no sea “seguido” en sus actividades como Presidente de México;

4)  Tampoco que, en su caso, se alquile transporte “chatarra” para el traslado de los reporteros de los medios;

5) Muchísimo menos, que el Presidente Obrador insinúe que, como “yo siempre estoy informando”, con ello esté dando un gran paso en falso hacia la voz única.

El asunto debe ser abordado con seriedad. Presidencia tiene la postura de la austeridad, pero eso no implica dejar de proporcionar a los medios lo indispensable para que las actividades del presidente de la República sean cubiertas por los medios, y para ello se les brinde las facilidades necesarias, para que los reporteros hagan su trabajo.

Pero, además, urge la definición clara de una política de comunicación social del actual gobierno. Y que ello incluya acciones concretas como atender la problemática de los periodistas, profesionales de los medios. Los periodistas son la voz del pueblo, no solo deben ni pueden ser paleros del gobierno.

El gremio periodístico en México está pasando por una de las peores crisis en la historia. Una violencia que se asimila a cualquier país en guerra, y peor. El régimen de descomposición del PRIAN dejó una estela como herencia de impunidad atroz. Qué decir de la ineptitud de las autoridades judiciales para aclarar los crímenes.

Pero además, la sociedad no puede ser gobernada bajo preceptos democráticos con la voz única del presidente en turno, sea de la tendencia que sea. Mucho menos en términos progresistas. No hacerlo es intentar la imposición de una sola voz. A eso suena el tamiz autoritario.

Tampoco silenciando a los periodistas. Todo lo contrario. Defender la vida de los periodistas, es atender la libertad de expresión de la sociedad. Más aún, tratándose de un gobierno que se pronuncia democrático. Por último, decir que no basta el "abrazo", tampoco la "solidaridad" sin acciones.

Por Salvador González Briceño / Domingo 27 de octubre de 2019.


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