''Para el expresidente Obama, la postura moralista sobre las redes sociales es una forma de activismo eficaz": Jérôme Blanchet-Gravel.

En el capítulo final de su memoria, Registro Permanente, Edward Snowden emite una advertencia a sus lectores. Escribe: "[No] le tomaría mucho a un gobierno interesado descubrir que has estado leyendo este libro. Por lo menos, no le tomaría mucho descubrir que lo tienes, ya sea que lo descargaste ilegalmente o porque compraste un ejemplar impreso en línea o en una tienda con una tarjeta de crédito".

Antes de la exhibición por Edward Snowden en 2013 de un programa secreto de vigilancia masiva de EEUU, la idea de que el gobierno suele escuchar electrónicamente a toda la población, —como qué libros están leyendo o qué temas has buscado en línea— era sospechada.

Esta sospecha fue ayudada por los denunciantes del servicio de inteligencia que llegaron antes de Snowden, como Mark Klein (2006), Thomas Drake (2011) y William Binney (2012), así como algunas películas de Hollywood como Enemy of the State (1998), protagonizada por Will Smith y Gene Hackman, y la serie Jason Bourne, basada en las novelas de Robert Ludlum y protagonizada por Matt Damon (a partir de 2002).

Las revelaciones de Snowden proporcionaron al público por primera vez una extensa prueba de la vigilancia electrónica masiva y la violación de los derechos democráticos por parte del estado de inteligencia de los Estados Unidos. Como Snowden escribe en el prefacio de su libro, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) han construido un vasto sistema con un objetivo hegemónico: "recopilar todas las comunicaciones digitales del mundo, almacenarlas por años y buscar ellos a voluntad".

El número exacto de documentos de la NSA que Edward Snowden reveló a los medios y el número que extrajo de la inteligencia estadounidense son desconocidos. Algunas estimaciones sitúan el primero en aproximadamente 10 mil y el segundo en 1,7 millones. Los documentos incluyeron informes clasificados, mensajes de correo electrónico, notas, documentos de planificación, presentaciones de PowerPoint promocionales y de capacitación.

Entre las revelaciones más devastadoras de las revelaciones de Snowden está la existencia del método de vigilancia conocido como PRISM, que Snowden describe como una herramienta utilizada "para recopilar datos de forma rutinaria de Microsoft, Yahoo!, Google, Facebook, Paltalk, YouTube, Skype, AOL y Apple, incluyendo correo electrónico, fotos, video y chats de audio, contenido de navegación por Internet, consultas de motor de búsqueda y todos los demás datos almacenados en sus nubes, transformando a las empresas en ingeniosos coconspiradores".

En nuestra entrada en el mundo del numérico éste suele ser percibido como un paso adelante, de un punto de vista tecnológico. La pregunta es si los ciudadanos ¿siguen siendo soberanos si sus datos son controlados y aprovechados por otros? Dicho de otra manera, ¿pueden los datos numéricos hacer retroceder la democracia?

Estelle Ménard: ¿Qué es un dato numérico?

Amaël Cattaruzza: Un dato numérico es una observación hecha sobre una población o un fenómeno. Puede tomar la forma de una cifra o una información cualitativa. En ese sentido los datos no son una novedad: existen desde la antigüedad. Lo que cambia hoy es la numerización de los datos y la producción exponencial que se realiza. Hoy día, todo es susceptible de transformarse en datos ("datificación", en términos tecnológicos).

Esta tarea de captación y numeralización de datos es facilitada por los ciudadanos, que día a día son cada vez más dependientes del internet. Pensemos primero en las redes sociales, pero también en los servicios públicos que reclamamos y en el consumo de cuyas marcas dejamos muestras en los servidores del Internet. Esto suele verse como una ventaja, si pensamos, por ejemplo, en la simplificación de las gestiones administrativas, o en las "aplicaciones" para analizar un sueño. En contrapartida, se pone a merced de esas plataformas una cantidad enorme de datos personales. Y la pregunta es entonces ¿En qué los datos son materia prima de la industria tecnológica?

Para tener una idea de la magnitud del problema es necesario partir de lo que es un dato en términos de poder. Un dato, para un industrial, si estuviera solo, tendría poco valor. El valor del actor industrial en términos genéricos es la cantidad de datos. En la medida que hay mayor número de datos, mejor se podrá correlacionarlos, Y esto produce una serie de posibilidades de poder. En el caso de Amazon, según la manera como se navegue en el portal , la empresa podrá colectar series de datos y hacer el perfil de públicos. Con el objeto de personalizar su oferta de un público cible. De tal manera, entre más datos se acumulen mayor poder se concentra.

Datos numéricos: ¿cuáles son sus riesgos democráticos?

Gracias a la inteligencia artificial, los datos son empleados por empresas privadas para predecir ciertos comportamientos. Y esto que puede ser visto como una manera de facilitarnos las condiciones de existencia, por ejemplo con "aplicaciones" que nos informan de los restaurantes o de hoteles próximos a nuestro domicilio, con el objeto de pescar un público para influir en su comportamiento electoral. Eso ocurrió en el caso de Cambridge Analytica en 2018.

Cambridge Analytica era una empresa privada qui utilizó los datos que les usuarios ponen al libre acceso en Facebook. Con gran rapidez esa sociedad se especializó en el uso de los datos con fines políticos. Trabajó en Estados Unidos con el Partido republicano entre 2015 y 2016, e incluso una parte de sus contratos se localizaron en países extranjeros como México, donde los resultados electorales obtenidos por el candidato de Morena, Andrés López Obrador permitieron ver la mano de Cambridge Dynamica. La elección de Donald Trump dio motivo para que C.A pasara al escenario ante la vista de todos.

Diploweb: Entrevista de Amael Cattaruzza a Estelle Menard, 25.10.19.

Vivimos algo que sólo se ve una o dos veces cada 100 años. La emergencia de un nuevo ‎orden mundial con la que todas las referencias anteriores desaparecen. Quienes antes fueron ‎hasta el cansancio vilipendiados ahora triunfan, mientras que los que solían dictar su voluntad están ‎en pleno descenso al infierno. Es cada vez más evidente que las declaraciones oficiales y las ‎interpretaciones que los periodistas divulgan ya no corresponden a los hechos. ‎Los comentaristas tendrán que cambiar de discurso, rápida y radicalmente, o van verse barridos ‎por el remolino de la Historia. ‎

La doctrina del shock

La periodista canadiense Naomi Klein es la autora del mejor testimonio histórico, sociológico y psicológico del capítulo número 1 de la desestabilización neoliberal, llevado a la editorial en 2007. La doctrina del shock. Casi 700 páginas bien aprovechadas en demostrar que la desestabilización que terminó su primera etapa en 1989 con el desmantelamiento de la Unión soviética tendría un final lamentable.

El libro abarca con sus notables predicciones y pormenorizados análisis el declive del Sistema globalizador por las variables criminógenas que lo nutren, desde las finanzas hasta la geopolítica pasando por la economía y la guerra, primero de etnias y, en fecha reciente, de razas. En todo el período transcurrido desde los primeros años ochentas, cuando Chile adopta el neoliberalismo de la Escuela de Chicago hasta la segunda década del siglo XXI en la que esa nación iberoamericana junto a Ecuador, Líbano, Hong Kong al parecer ha llegado el momento de su sublevación contra el Sistema.

El libro La doctrina del shock merece ser leído, por haber mantenido su actualidad con el largo tiempo transcurido, 12 años, desde su primera edición. Una manera de medir sus alcances es cuando transmite la mejor comprensión de los intentos de mover las almas moviendo cada uno de los componentes anímicos según el tomismo: la memoria, el entendimiento y la voluntad.

El método que surge a partir de noviembre de 2006, el método psicopolítico (que muchos evaluaron en falso como la etapa final de la geopolítica) demostró su poder con el Informe Stern, relativo a la crisis climática que desató una gran inquietud masiva (Lo dice Dedefensa.org). Los primeros efectos de la crisis que tiene que ver con el clima llevaban a la gente a movilizaciones intentando con ellas detener el desastre demográfico. Así nació la psicopolítica.

Black Cube complementa a Cambridge Analytica

El deseo de mucha gente a detener las fuerzas desencadenadas y amenazantes de la naturaleza que ha sido corrompida por la acción humana, condujo entre 2016 y a lo largo de una parte del año siguiente al empleo de la psicopolítica, pero en ambos casos, es decir, cuando intervienen ambas firmas, se hace siguiendo imperativos éticos tendentes por supuesto, a garantizar la sobrevivencia de un mundo que se desmorona.

El éxito formidable alcanzado en lo electoral por Cambridge Analytica y las indagatorias triunfales llevadas a cabo por Black Cube, ambas animadas por equipos formidables de inteligencia, de investigación impecable y de efectos trascendentales donde Blacxk Cube contribuye a la desintegración de unas élites insuficientemente preparadas para el futuro como las mexicanas.

Iñigo Arredondo, investigador en profundidad de la actividad de Black Cube en México después de haber ganado la elección Andrés López Obrador con la ayuda de Cambridge Analytica, en el diario El Universal en su nota "Espías en Pemex" dice "Los espías de la empresa de inteligencia Black Cube tuvieron 11 reuniones con 5 ex funcionarios de la empresa petrolera paraestatal que habían estudiado la corrupción en ella.

Es deseable que Black Cube extienda su infuencia en plena agonía de las élites mundiales.


Escrito por Gastón Pardo, 7 de noviembre de 2019.