Por Gastón Pardo

León Trotski ejerció el periodismo entre los años 1908 y 1910. De Turquía toma como punto de partida a la península balcánica, situada al sureste de Europa. Desde tiempos inmemoriales este enclave ha simbolizado, dice Trotski, "el estancamiento, el inmovilismo y el despotismo". En este terreno, "el Sultán de Constantinopla no le va a la zaga al zar, e incluso le saca ventaja". Pueblos de diferentes razas y religiones (eslavos, armenios, griegos) fueron sometidos a diabólicas persecuciones.

Incluso el pueblo del mismo Sultán --los musulmanes turcos- no vivía precisamente en la gloria--. Los campesinos se encontraban reducidos a la esclavitud por los funcionarios de la administración y los terratenientes. Eran campesinos pobres, ignorantes, supersticiosos.

El gobierno del Sultán --que temía el crecimiento del proletariado- dispuso toda una serie de medidas que dificultaban la creación de fábricas. Los espías intrigaban por doquier. El despilfarro y la malversación de fondos que practicaba la burocracia del Sultán (igual que hacía la del Zar) no conocían límites. Todo esto debía conducir inexorablemente a la quiebra completa del Estado. Los gobiernos capitalistas de Europa, como perros hambrientos, rondaban Turquía dispuestos a disputarse sus despojos.

Como los elementos más instruidos de la intelectualidad turca, los enseñantes, ingenieros, filósofos, tenían pocas posibilidades para emplear sus talentos en las escuelas o las fábricas; por ello se convirtieron en oficiales de carrera.

La impotente Turquía del viejo orden fue desmembrada por los estados capitalistas. Austria ya se había apoderado, hacía treinta años, de dos provincias (Bosnia y la Herzegovina de población serbia).

Turquía y los Jóvenes turcos, de acuerdo a León Trotski

Tanto la apropiación del ferrocarril austro-turco como la protesta de Austria conformaban los elementos de una conspiración entre los gobiernos austríaco y búlgaro. Este hecho se puso de manifiesto en dos o tres días. El 5 de octubre de 1908 Bulgaria proclamaba su independencia y dos días más tarde Austria-Hungría anunciaba la anexión de Bosnia y de Herzegovina. Estas dos acciones constituyen sendas violaciones del Tratado de Berlín aunque en nada hayan modificado el mapa político de Europa.

Los Estados que hoy en día forman la península balcánica fueron fabricados por la diplomacia europea en la Conferencia de Berlín de 1879. En ella se tomaron todas las medidas para transformar la diversidad nacional de los Balcanes en una maraña de pequeños Estados, todos bajo control de la potencia racial o religiosa más próxima.

Territorios poblados por Búlgaros fueron separados de Turquía por esta conferencia y transformados en principado vasallo. Sin embargo Rumelia oriental, cuya población era casi totalmente búlgara, siguió unida a Turquía. La revuelta que agitó estos territorios en 1885 modificó el reparto efectuado por los diplomáticos de la Conferencia de Berlín y, contra la voluntad del zar Alejandro II. Rumelia oriental se separó "de facto" de Turquía y se convirtió en Bulgaria meridional. La dependencia con respecto a Turquía del principado "vasallo" de Bulgaria no tuvo ninguna expresión práctica.

Fue el pago que recibió Austria, como resultado del acuerdo secreto de 1876 con el gobierno de Alejandro II, en recompensa de su neutralidad durante la guerra ruso-turca de 1877. La Conferencia de Berlín de 1879 no hizo más que confirmar el derecho de Austria a la ocupación de estas provincias por un período indefinido. Y el gobierno zarista por su parte recibió -a cambio de las dos provincias eslavas arrebatadas por Austria a Turquía- la Besarabia moldava expoliada a Rumanía. En la jerga de los bandidos de la diplomacia, a este tipo de arreglos a costa de un tercero se le denomina compensación.

Aparece entonces ante el sultán un equipo de jóvenes políticos y militares turcos, que habían formado en el secreto de los grupos liberales de Salónica un movimiento que fue conocido con el nombre de los Jóvenes turcos.

La nueva Turquía afronta viejas dificultades

La proclamación de la independencia de Bulgaria y la anexión de Bosnia son consecuencias inmediatas de la revolución turca. No porque haya debilitado a Turquía, sino porque la ha fortalecido. La precondición histórica del tratado de Berlín era la desintegración de la vieja Turquía, un proceso que Europa aceleró manteniéndolo empero dentro de ciertos límites.

Gran Bretaña, por su parte, manifiesta sentimientos amistosos hacia el nuevo régimen en la misma proporción en que éste ha debilitado la posición de Alemania en los Balcanes. En el contexto de la lucha permanente entre las dos mayores potencias de Europa, los "jóvenes turcos" han buscado de manera natural apoyo y "amigos" a orillas del Támesis. Pero el punto delicado de las relaciones anglo-turcas es Egipto. Evidentemente hay que descartar una evacuación voluntaria de ese país por Inglaterra: le importa demasiado el control del canal de Suez para aceptarla. ¿Apoyaría Inglaterra a Turquía en caso de conflicto militar? ¿O la apuñalaría por la espalda anexionándose pura y simplemente Egipto?

De todas formas, "hoy Turquía necesita paz", aseveraba Trotski

Entablando negociaciones directas con Austria y Bulgaria ha demostrado su intención de reconocer los hechos consumados a condición de que ambos Estados asuman una parte de la deuda del Estado. Sin duda esta sería la mejor solución para una Turquía que en las actuales circunstancias no puede cancelar la pesada deuda acumulada por el antiguo régimen. Cuando la discusión se centre alrededor de una suma de dinero es probable que las negociaciones lleguen a buen puerto.

Intrigas para una compensación "desinteresada".

Indiscutiblemente el enemigo más pérfido de la nueva Turquía es la Rusia zarista. El Japón hizo retroceder a Rusia en las orillas del Pacífico y ahora una Turquía fuerte amenaza con expulsarla de los Balcanes. Una Turquía consolidada sobre cimientos democráticos se convertiría en un centro de atracción para todo el Cáucaso y no sólo para los musulmanes. Unida a Persia por la religión, tal Turquía podría expulsar a Rusia de este país y convertirse en una seria amenaza para las posesiones rusas en Asia central.

Dice Trotski: "Ya he tenido ocasión de escribir en estas mismas páginas que, en su etapa actual, la diplomacia zarista carece por completo de una "idea" unificadora y puede ser definida como un oportunismo parasitario. Se nutre principalmente del conflicto entre Alemania e Inglaterra y es parasitaria incluso en relación con la política imperialista de los gobiernos capitalistas. Combina la alianza con Francia y la amistad hacia Alemania, los acuerdos secretos con Aehrenthal con los encuentros oficiales con Pichon (ministro francés). La palabra clave de los encuentros depende de las conjugaciones del verbo ceder.

¿Qué quiere decir ahora "ceder" en la diplomacia imperialista? Hace dos años, estos señores acudieron a París para recabar el apoyo de los radicales franceses contra el zarismo. Y ahora requieren al gobierno zarista contra una Turquía que lucha por revivir con el instrumento de los Jóvenes turcos. Las pérdidas que ha sufrido Turquía les ha proporcionado un pretexto para pedir una compensación a Rusia a expensas de Turquía.

Así prepara la prensa burguesa las condiciones de una Conferencia internacional en la que la diplomacia zarista debe aparecer, en palabras de "Novoye Vremya", como "el protector de los eslavos y defensor de los derechos conculcados.

El Bósforo y los Dardanelos, el camino hacia el Mediterráneo, están vigilados por la artillería turca pues, en virtud del "mandato" europeo, Turquía es el guardián de los estrechos. Al igual que los navíos de guerra rusos no pueden abandonar el Mar Negro, los barcos de los otros Estados no pueden entrar en él. La diplomacia zarista quiere que se abra el cerrojo, pero sólo para su propia flota.

Gran Bretaña no puede aceptar esta pretensión de ninguna manera.

"Proletary" nº 38 - 1 de noviembre de 1910

Complemento actualizado de David North

Los cuatro fatídicos años de León Trotsky en Prinkipo: 1929-1933

Hace apenas poco más de noventa años, en febrero de 1929, Trotsky, acompañado por su esposa Natalia Sedova, llegó a Turquía como exiliado político desde la Unión Soviética. Ya había pasado un año en un exilio interno en Alma Ata, en Kazajistán, adonde lo habían enviado tras su expulsión del Partido Comunista soviético el 14 de noviembre de 1927. Pero a pesar de lo apartado de Alma Ata, Trotsky fue capaz de dirigir la política a la Oposición de Izquierda desde 1923.

Sus críticas fulminantes de las políticas doméstica e internacional de la burocracia estalinista siguieron circulando por la Unión Soviética.

Incapaz de responder a Trotsky con argumentos de principios, Stalin estaba decidido a silenciarlo. El Politburó envió a un representante de la GPU, la policía secreta soviética, a exigir que Trotsky terminara su actividad opositora y que cortara el contacto con sus simpatizantes.

Si se negaba a aceptar este ultimátum, la GPU le advirtió a Trotsky de que estaría “obligada a alterar las condiciones de la existencia de usted hasta el punto de aislarle completamente de la vida política. Respecto a esto, surgirá la cuestión de cambiarle el lugar de residencia”. En una carta al Comité Central del Partido Comunista, fechada el 16 de diciembre de 1928, Trotsky respondió de manera desafiante al ultimátum:

Pedirme que renuncie a mi actividad política es pedirme que renuncie a la lucha por los intereses del proletariado internacional, una lucha que he estado llevando adelante sin interrupción desde hace treinta y dos años, es decir, a lo largo de toda mi vida consciente. El intento de representar esta actividad como “contrarrevolucionaria” viene de aquellos a quienes acuso ante el proletariado internacional de pisotear las enseñanzas básicas de Marx y Lenin, de transgredir los intereses históricos de la revolución mundial, de romper con las tradiciones y la herencia de Octubre, y de preparar inconcientemente —pero por lo tanto de la manera más peligrosa— el camino para el Termidor. Renunciar a la actividad política significaría abandonar la lucha contra la ceguera del liderazgo actual, que amontona encima de las dificultades objetivas de la construcción socialista dificultades políticas cada vez mayores que surgen de su incapacidad oportunista de llevar adelante una política proletaria a una gran escala histórica.

Significaría renunciar a la lucha contra el sofocante régimen de partido, que refleja la presión creciente de las clases enemigas sobre la vanguardia del proletariado.

Significaría consentir pasivamente la política económica del oportunismo, una política que está socavando y destruyendo los cimientos de la dictadura proletaria, obstaculizando el crecimiento material y cultural de esta dictadura, y al mismo tiempo asestando duros golpes a la alianza de obreros y campesinos trabajadores, la base del poder soviético.

La decisión formal de deportar a Trotsky fue tomada por la GPU, el 18 de enero de 1929. Dos días después, cuando se le pidió que firmara un documento que confirmaba que se le había informado de la deportación, Trotsky escribió: “La decisión de la GPU, criminal en sustancia e ilegal en la forma, me ha sido comunicada el 20 de enero de 1929”. Empezaba una larga travesía en tren desde Asia Central hasta la ciudad portuaria de Odessa. Entonces lo pusieron a él y a Sedova en el barco de vapor Ilyich para el viaje hacia el Bósforo.

El 12 de febrero, Trotsky y Natalia llegaron a Turquía. Antes de desembarcar, Trotsky le dio al policía que había abordado la nave el siguiente mensaje para que se lo transmitiera al presidente Kemal Ataturk:

Estimado señor: A las puertas de Constantinopla, tengo el honor de informarle de que no he llegado por mi voluntad a la frontera turca, y que cruzo esta frontera solo sometiéndome a la fuerza. Tenga usted a bien, Sr. presidente, aceptar mis mejores sentimientos. L. Trotsky. De esta manera, empezaba el período final del exilio de Trotsky, que habría de durar once años y medio hasta su asesinato en México, en agosto de 1940.Tras su llegada a Turquía, habrían de pasar dos meses hasta que Trotsky y Natalia fueran transferidos a la isla de Prinkipo.

Excepto por un período de aproximadamente nueve meses, entre marzo de 1931 y enero de 1932, cuando se los destinó temporalmente a la pequeña ciudad costera de Kadiköy, vivieron en la isla. Los cuatro años y medio que pasaron en Turquía, desde su llegada en febrero de 1929 hasta su partida hacia Francia en julio de 1933, tienen que considerarse entre los más significativos de la vida de Trotsky.En renglones que escribió justo antes de que finalizara su exilio en Turquía, Trotsky describió Prinkipo como “una isla de paz y olvido”.

El nuevo testimonio de Trotski

El libro "En defensa de León Trotsky" ahora estará disponible en el país que dio cobijo al gran revolucionario marxista. Contiene ideas e informaciones de David North. Esta transcripción demuestra el nivel de compañerismo que animaba a Trotski y a los Jóvenes turcos, al primero para solicitar un trato honorable, mientras que los Jóvenes turcos se sintieron obligados a salvaguardar al líder bolchevique. Aunque sólo fuese por cierto tiempo.

La guerra híbrida

De la criminalidad híbrida, consistente en la unidad de acción alcanzada por organizaciones criminales con autoridades civiles y militares, pasamos al estudio de la obra de Andrew Korybko, que comienza a aparecer sistetizada en Oriental Review. Veamos algunas de sus ideas allí expresadas el 14 de marzo de 2016.

Dice Korybko que el gran objetivo que subyace en la parte trasera de toda guerra híbrida es el de perturbar los proyectos multipolares que interconectan a los países soberanos, mediante la manipulación de los conflictos de identidad provocados (étnicos, religiosos, regionales, políticos.

Los objetivos de integración euroasiática, de Rusia, y los proyectos de ruta de la seda, de China, son los objetivos de la estrategia de la guerra híbrida mundial de Estados Unidos. De tal manera, la guerra hìbrida abre una serie de campos de batalla  geográficos. El mayor de los cuales se encuentra en los Balcanes, Africa transoceánica y la América Latina. Así es como la potencia que sostiene al Sistema social y financiero con su sistema monetario y su ingeniería social, identifica las vulnerabilidades de cada Estado.

El 11-S, el primer caso de guerra hìbrida en el siglo XXI

El 11 de septiembre de 2001 llegó a cambiarlo todo. A partir de esa fecha nada sería como lo fue antes. Muchos han incluso pensado que asistíamos al inicio de la Tercera guerra mundial. Si la guerra hasta entonces no había tocado más que levemente al mundo desarrollado, la gente se asustó cuando tuvo ante sus ojos el ejemplo vivo que comunicaba que nadie estaría en adelante a salvo de la violencia.

Antes del 11-S había causado víctimas a granel en Vietnam, Africa y la América Latina. Pero se puede decir que además de algunas experiencias terroristas a cargo de los soldados sin uniforme, que afectaron sobre todo a la Europa occidental de los años setentas y el despliegue publicitario de los misiles rusos situados en Cuba.

Con estas experiencias, la gente de todas las edades y todos los rincones se percató de que el terror acababa de sentar plaza y que podía manifestarse en cualquier sitio.

La realidad comenzó a identificarse con la violencia y los ciudadanos del mundo quedaron convencidos que aquélla ya no estaba confinada a la periferia del mundo, sino que podría transgredir los usos y costumbres en todo el planeta. El 11-S marcó el fin de un mundo basado en la mentira y la inconciencia. La guerra del norte contra el sur del planeta había cerrado su último capítulo en 1991 con la primera guerra del golfo. Y la monotonía de este tipo de conflicto fue rota con las guerras balcánicas que cierran el siglo XX y reaparecen los primeros años del siglo XXI. Ahora, el mundo comienza a presenciar el caos en todo su esplendor.

De tal manera, el nuevo milenio aparece con los aterradores escenarios y mensajes de las guerras en Irak, Afganistan, y no olvidemos, sino todo lo contrario, a la población musulmana de varios fragmentos estatales balcánicos en cuyo territorio conviven grupos de ascendencia islámica. Contra estos y los ortodoxos dispararon con fines genocidas las tropas católicas y protestantes de la OTAN.

Mientras tanto, el equipo político, militar y religioso que conocemos y que se reclama de la tradición abierta por los Jóvenes turcos, observaba atentamente ese desarrollo.

Estamos en el escenario pantanoso de la lucha religiosa

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan sostuvo en público el 18 de noviembre de 2014 su tesis de que los musulmanes tienen el mérito de haber descubierto América. El estadista turco está convencido de que los musulmanes hicieron este descubrimiento en 1178. En el siglo XII. Casi tres siglos antes de Cristobal Colón. Esta tesis confirma que el estadista turco conoce el antecedente de la luna islamita que en color negro aparece bajo los pies de la Virgen de Guadalupe. En efecto, esa luna no puede ser más que islamita.

Erdogan invoca en apoyo a su tesis histórica que "numerosos científicos muy respetados en Turquía y en el mundo" son los garantes de esa tesis y lamenta que sean muchos los creyentes que no tienen confianza en ellos.

La cristiandad, hija auténtica de Bilad el Cham, dice una erudita siria

El 20 de junio de 2013 la erudita siria Nadia Khost dio a conocer en una entrevista periodística informaciones sensacionales sobre el origen común en la misma área del mundo del cristianismo y el islam.

Dice Wikipedia

El Bilad Al-Sham (literalmente País del Sham) fue una provincia del Califato Rashidun, el Califato Omeya, el Califato abasí y el Califato fatimí ubicada en las actuales Siria, Líbano, Israel, Palestina y Jordania aproximadamente. El Califato conquistó los antiguos territorios bizantinos de la Diócesis de Oriente, organizados poco después de la conquista musulmana del Levante a mediados del siglo VII, que se completó tras la decisiva batalla de Yarmuk.

Aunque la provincia desapareció con el Califato, el nombre dado, Bilad Al-Sham, ha trascendido a lo largo de los siglos y hoy la región se sigue denominando así: País del Sham.

Esta región geográfica también se conoce como Levante mediterráneo o simplemente como Siria (nombre que hoy en día se restringe al país, la República Árabe Siria, pero que antes de la colonización europea hacia referencia a toda la región). La region levantina cuenta numerosos lazos culturales, como el árabe, el levantino y la gastronomía siria, puesto que fue una unidad política durante siglos. En tiempos más recientes se ha recuperado la denominación de Bilad Al-Sham como reivindicación política.

Dice a su vez la etrevistada Nadia Khost que los países mencionados que integraban la Siria de la antigûedad son la cuna de la cristiandad lo mismo que del islam. Dice "la cristiandad es parte integrante del tejido social árabe... Los nuevos intelectuales reemplazan la historia civilizada basada en el pensamiento de Saladino que defendió a los cristianos de Jerusalén, nos aleja del primer Estado árabe, el de los omeyas...".

La situación del mundo no está para que su población siga aceptando la mentira como brújula de su acción. Aclararla es la importancia del presidente Erdogan.

[Mensaje acortado]  Ver mensaje completo.

9 de octubre de 2020.


Por Gastón Pardo / Opinión del autor.