15 de septiembre

En México, septiembre es el mes de la Patria. En la madrugada del día 16 del año 1810, el párroco de Dolores, en Guanajuato, tomó un estandarte de la virgen de Guadalupe, dio el grito, y llamó a cazar gachupines.

Tomo este texto de Juan Villoro, de su discurso de ingreso en el Colegio Nacional (2014), en el que habla de Ramón López Velarde, Jorge Luis Borges y Octavio Paz, y que expresa el sentido de patria:

“Borges no podía admirar sin memorizar. ‘La suave Patria’ se incorporó a su vasto repertorio. Pero le intrigaban ciertos localismos que pronunciaba sin entender. Uno de ellas era: ‘Patria, vendedora de chía’. ¿A qué producto nacional se aludía? Al encontrarse con Paz supo que se trataba de una semilla. Borges admiró que el poeta de las cosas mínimas describiera a su país como un vivero de semillas. La idea se perfeccionó al saber que la chía  sirve para hacer agua fresca. ‘¿A qué sabe?’ preguntó. La respuesta de Paz fue simple y poética: ‘Sabe a tierra’. El sentido de pertenencia de López Velarde se resume en esa frase. La patria es la tierra que bebemos sin darnos cuenta.”.

16 de Septiembre

La lucha de independencia, que se inició en 1810 y culminó en 1821, si bien terminó con tres siglos de dominio español, no terminó con la base en la que sustenta el sistema capitalista, al que México contribuyó, con oro y plata, en su fase de acumulación originaria: la súper explotación del trabajo. Finalizó, sí, el periodo colonial, pero, a su vez, se incubó la etapa neocolonial: en los últimos 36 años de saqueo neoliberal, salió más oro y plata que en 300 años del periodo colonial.

¿De qué se libraba México (la Nueva España) en 1810-1821?

“En 1536, el virrey (Antonio de) Mendoza respondía a la escasez de mano de obra expidiendo una ordenanza que aprobaba tácitamente el trabajo de esclavos, pero mandaba que éstos recibieran alimentos consistentes en tortillas y frijoles, que se les impartiera educación cristiana, que fuesen curados de sus enfermedades y gozaran de descanso los domingos y fiestas de guardar (después de jornadas de hasta dieciséis horas). No sabemos en qué medida los mineros obedecieron sus órdenes”.

(Enrique Semo. La conquista, catástrofe de los pueblos originarios. Facultad de Economía de la UNAM / Siglo XXI editores. México. 2019).

Escrito por José Luis Avendaño...


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