Por Carmelo Galindo López

Estar en la ignorancia, significa estar en la absoluta obscuridad dominado por el miedo y la confusión (S. Halevi).

En un ambiente de miedo y confusión la humanidad entera recibe el 2021; como nunca, existe gran incertidumbre sobre la recuperación del crecimiento económico global dado que dependerá del comportamiento de la multicitada pandemia del covid-19.

PANDEMIA Y RECUPERACIÓN DE LA ECONOMÍA INTERNACIONAL: una manera pragmática de clasificar a las economías es dividirlas por niveles de ingreso, así podemos reducirlas a tres bloques: las de altos, medios y bajos ingresos. En este mismo orden, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en su perspectiva económica publicada a fines de año, proyecta que el tercer bloque de países quedaría al margen de la vacunación contra el covid-19 porque no tienen dinero para pagarla.

Así que, la posible recuperación económica –del ingreso y del empleo- en el 2021 guardará una estrecha relación con el abatimiento de la pandemia y, por ende, con el acceso a la vacunación masiva de la población. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que sin un control generalizado del covid-19 todos los países seguirán estando en riesgo latente y por lo que dicha recuperación económica quedaría bajo amenaza.

Por estas mismas razones, el sector organizado internacional de la salud pugna por un equitativo acceso a las pruebas, tratamientos y vacunación contra la covid-19. Todo se reduce a dinero.

En ese mismo estudio de la OCDE, “la Fundación Bill y Melinda Gates concluye que el beneficio económico de un acceso equitativo a nivel mundial sería de al menos US$ 153 mil millones de dólares en 2021 hasta US$ 466 mil millones para el 2025 y, que el costo de dicha campaña sería de apenas unos US$ 38 mil millones” –ver la iniciativa mundial denominada Acelerador ACT; lo que permite estimar un costo por vacuna de 5 dólares, aproximadamente. 

PREOCUPACIÓN: según estimaciones la economía mundial este 2020 caerá apenas un 5%, mientas que México lo hará en un 10 % más menos. No obstante, la recuperación económica no se puede prospectar asertivamente ya que dependerá de la evolución que siga la pandemia, misma que puede complicarse por la aparición de nuevas cepas virales que pudieran ser más agresivas; ello, pondría a prueba la efectividad de las vacunas y los procedimientos de atención actuales; ¿Qué pasaría si cada cepa requiere comenzar de nuevo el proceso?

Por lo tanto, el anhelado crecimiento global superior al 3.5% estimado por la OCDE para este 2021, no sólo dependerá del nivel de acceso a la vacunación de la población a nivel mundial, sino también del cambiante comportamiento evolutivo del covid-19 a corto y mediano plazos. Ah, pero que cree, el único país que puede crecer a cifras superiores al 8 % es China.

LA DESCONFIANZA: mucho se duda si este virus es artificial o producto de la naturaleza; muchos creemos que la naturaleza “no hace tantas tonterías en tan corto plazo”; desde luego, que la sospecha está y seguirá siendo vigente; máxime cuando suceden cosas tan inverosímiles e irresponsables como el hecho de que: las autoridades sanitarias en Reino Unido identificaron una nueva cepa del virus SARS-CoV-2 desde septiembre, pero se notificó a la OMS de su existencia hasta la primera quincena de diciembre.

O sea, se informa una vez que probablemente ya esta diseminada a nivel global y ahora sí, venga el pánico de la población, a poner más y más recursos para pruebas, medicamentos y vacunas. ¿En qué lógica cabe este comportamiento? ¿No bastan los casi 2 millones de muertes ocasionadas por el Covid-19 para estar en alerta máxima?

QUIÉN ESTÁ APORTANDO LAS MUERTES POR COVID-19: quizá sea un problema de estadísticas, pero hasta ahora las cifras oficiales reportan que aquél virus que llegó de China, en términos de letalidad ha golpeado con gran intensidad al continente americano aportando el 50% de las defunciones totales; al incluir al continente europeo dicha cifra asciende al 75%; por su parte, México con más de 124 mil muertes aporta más del 7%. 

MÉXICO EN EL 2021: quizá la incertidumbre sea la peor desgracia para nuestro país; no sabemos si la 4T tiene un plan en economía, salud y seguridad para enfrentar el año que comienza; no sabemos qué % de los 130 millones logrará tener su vacuna o en qué época del año sucederá. Precisamente, un país sin planeación genera incertidumbre.

De lo que si estamos seguros, es que el covid y el crimen continuarán causando un profundo dolor a muchas familias mexicanas; con mucha certeza el empleo y el ingreso continuarán su caída libre. El 2020 cerró con luto y dólar nacional; nada que festejar; 32 mil asesinatos; 124 mil muertes por covid más una proyección de 6. 6 mil desaparecidos; lo que nos arroja una mortalidad de 163 mil compatriotas no atribuibles a causas naturales convencionales.

Por fortuna, los mexicanos hemos dado muestra histórica de tener un muy elevado umbral del dolor; soportamos casi todo, menos quedarnos sin comer; por ahora, parece que la población esta resignada y sigue dando pruebas fehacientes de alta cordura y de responsabilidad en todos los sentidos. Admirable. Pues, en este ambiente de incertidumbre social, en el 2021 nos apremian asumir una ejemplar actitud democrática para elegir a 15 gobernadores y “reelegir” a casi 500 diputados federales que integran la actual Cámara de Diputados.

INCITACIÓN: en perspectiva los diputados del Congreso del Estado de México, se preparan para aprobarle al Gobernador, Alfredo del Mazo, una deuda de 13 mil 500 millones de pesos. Vimos, como en su primera batalla al interior del Congreso, los diputados opositores buscaron justificar su aversión a la deuda en otras latitudes; cuando lo natural y políticamente correcto debió ser pedirle a su gobernador planes de inversión, justificaciones, programación, fuentes y plazos de pago; sobre todo, cuantificar los beneficios en términos de empleo e ingresos para los mexiquenses de aprobarse la deuda; ni la relación de costo-beneficio del empréstito se conoce.

Cualquier diputado está obligado a conducirse con apego a las leyes y reglas de las finanzas públicas para adquirir deuda; antes que obedecer a terceros de sus decisiones legislativas, tiene que analizar los parámetros técnico-financieros y cumplir con responsabilidad los procesos legislativos exigibles en la aprobación de deudas públicas. A ver sino pasado el brindis navideño nos salen con que siempre sí se aprobó sin validar ni publicitar los parámetros técnicos señalados.

A ti Nicolasromerense, dicha deuda también te corresponderá pagarla, pero tu diputado local ya te informó cómo te beneficiará.

Dic./Ene. Feliz 2021.


Colaboración del autor