Por Salvador González Briceño*

*Tema para la geopolítica; por cierto, con explicaciones que no saltan a primera vista.

*El control de los medios de comunicación en el mundo puede ser la próxima amenaza.

Desde luego no se trata de una simple noticia, la del encallamiento de uno de los portacontenedores más grandes del mundo, en una vía crucial para el comercio como el Canal de Suez, que conecta al Mediterráneo con el Mar Rojo o viceversa.

Porque por ahí circula aproximadamente el 30 por ciento del volumen de contenedores del mundo, alrededor del 12 por ciento del comercio global de mercancías, con un valor de 9 mil millones de dólares diarios, en una vialidad bajo control egipcio.

Como quedó de manifiesto, una cantidad suficiente para poner el vilo el comercio mundial en general, al desabasto de mercancías en particular y el consiguiente impacto en los precios de las mismas por los atrasos en entregas o falta de cumplimiento de contratos.

Ese fue el caso de la semana del martes 23 al lunes 29 de marzo, a causa del atasco del MV Ever Given, el portacontenedores que bloqueó por completo el Canal hasta que se desencalló tras mover toneladas de arena. El hecho evidenció, por consiguiente, algunos temas que comúnmente pasan desapercibidos.

Sobre las causas no hay mucho que decir. Con todo y la explicación “oficial” o “mediática” es demasiado simplista: que el Ever Given encalló por “fuertes vientos”. Sero sería mejor decir que por problemas de visibilidad causad por tormenta de arena. Algo creíble. Otras causas resultan falaces, como fallas de timón, motor o humana, etcétera.

Con todo, de la información con que se cuenta podemos destacar algunas secuelas, como las siguientes:

1) Afectación a la circulación de mercancías en tiempo y precios, en su caso de Asia a Europa y viceversa;

2) La relevancia que tienen, incluida la distribución geográfica, los canales o vías de comunicación por aire, mar y tierra —barcos, aviones, cargueros por carretera, ductos—, para el funcionamiento del capitalismo mundial, en tanto realización del capital en curso, como el Canal de Suez que conecta a Europa con Asia por los mares;

3) La vulnerabilidad de los medios con los cuales se trasportan los bienes, sin importar el tamaño: barcos, aviones, trenes, etc.;

4) El riesgo geopolítico que representa en la arquitectura comunicacional, la intromisión de intereses ajenos —de países, potencias, bloques o empresariales— en el funcionamiento y operación de los medios del transporte de carga en general, por fines ajenos al mismo proceso de circulación mercantil.

Transporte, faceta de la circulación del capital

En todo caso intercede la geopolítica, en tanto la inclusión de los intereses más diversos de países, potencias comerciales, consumidores mayoristas de nivel medio.

Es claro que el Ever Given, de 420 metros de eslora y 224 mil toneladas de capacidad de carga, fue construido para trasladar mercancías a grandes volúmenes y con ello bajar el costo mismo del transporte de mercancías por la vía marítima.

El proceso de circulación de bienes resulta obligado para la realización del capital, de lo contrario no se completa el proceso D-M-D descrito por Marx, en su Libro II de El Capital. Para ello el capital busca siempre optimizar ahorrando lo imposible para ganar más, invirtiendo lo menos en el proceso de circulación o entrega al comprador (mayorista o consumidor), es por lo que construye medios de transporte grandes para optimizar en costos.

Esto incluye, a su vez, el descuido en procesos de mantenimiento, tanto de los medios como canales o vías de comunicación. Sumado genera deterioro, mal funcionamiento o ineficacia que surge en cualquier momento.

Y como en este caso falló el Ever Given, qué se puede esperar en todo momento de otro medio de transporte. Este generó problemas al mundo por una semana, como a más de 300 buques varados con cualquier tipo de bienes, de tal alcance que amenazó el mercado de precios por desabasto e incumplimiento en las entregas.

Con todo y la opción para muchos fue rodear África por el Cabo de Buena Esperanza, el “accidente” mismo levanta la sospecha de que bien pudo ser planeado el encallamiento del portacontenedores.

Tan solo por la insatisfacción de las causas del encallamiento, por lo mismo saltan hipótesis que posibilitan otros motivos. Al menos ajenas a las versiones oficiales y de prensa. Es el caso de un posible sabotaje al comercio internacional. Inclusive provocación de falsa bandera. Porque el bloqueo del Canal por el Ever Given pudo ser provocado. Sí, por el interés de no pocos. Un empujoncito al deterioro económico de Europa, por ejemplo.

Lo anterior no deja de ser una posibilidad, incluso con fines nada imposibles:

1) Medir o sopesar el alcance o el impacto de la afectación a un conducto —el Canal en este caso— para el comercio mundial como tal;

2) Tener un pretexto para tratar de obtener el control, por algunos interesados como los Estados Unidos —el país que podría entrar en disputa contra Egipto por el control del Canal—, y;

3) Un manejo del Canal con fines específicos, como asunto “estratégico” y de “seguridad nacional” —los argumentos pueden variar— con fines lo menos imperialistas.

Posible estrangulamiento

En pocas palabras, un “accidente” generado para justificar el aseguramiento del control de medios de comunicación como el Canal de Suez ahora, lo que implica a su vez poner en jaque a países o regiones enteras cuyas actividades mercantiles dependen de los medios y las vías —como verbigracia: el mar, los ríos y las embarcaciones; los trenes y sus vías; aviones de carga y pasajeros y los aeropuertos—, para el comercio entre países. Este es un dilema geopolítico.

Basta mencionar a la Agencia Internacional de Energía de Estados Unidos (EIA), que considera al Canal de Suez como uno de los puntos de “estrangulamiento” del planeta: “Fundamental para la seguridad energética global”, fundamental para el suministro de petróleo, materias primas y mercancías.

¿A qué suena eso? No se puede negar que a un apetecible negocio. Y cualquiera, como los países anglosajones, bien pudieran estar metidos en estos menesteres, lanzando anzuelos para sopesar reacciones del mundo y actuar después. ¡Hay viene China con la Nueva Ruta de la Seda! Es el temor. Y con grandes proyectos de vías de comunicación e inversión en infraestructura.

Por eso la interpretación geopolítica del encallamiento del Ever Given no es tan descabellada.

29-30 de marzo de 2021.


*) Director de geopolítica.com. Editor de Voces del Periodista.