Por Salvador González Briceño*

*Está en juego el programa de gobierno de la Cuarta Transformación de Obrador, no de Morena.

Las campañas electorales arrancaron el 4 de abril y, como sabemos, el día “D” la votación es el 6 de junio. Y el partido en el poder, Morena, es quien tiene el mayor reto de sacar a flote la elección. Un asunto más que complicado para todos los demás partidos.

Mas difícil para Morena por la poca o nula estructura en los estados donde habrá votaciones, su poca solidez y hasta presencia, con cuantiosos problemas internos, así como hacia afuera. Por cierto, no por ser un partido “joven”, porque ya ganó la elección presidencial en 2018, sino por arrastrar vicios del pasado político del país; como los de la vieja “izquierda” perredista, de un PRD que terminó derechizado o peñanietizado.

En otras palabras, porque Morena es un partido que no alcanzó en su corta edad, a delinear qué tipo de partido es o quiere ser; si de izquierda, de centro izquierda —si se le quiere encartonar en los viejos esquemas—, “nacionalista” o lo que sea que es lo que demanda el país, como para desterrar los vicios del pasado reciente del PRIAN.

Solo que no está clara su definición, la línea política, el programa de acción política y, desde luego, el tipo de dirigentes que le conduzcan a sus grandes objetivos que deben ser, insisto, los que requiere México. El país de los nuevos tiempos, del ambiente de guerra pandémica, así los políticos no sepan cómo se procesa eso que nos llega de todas partes del mundo.

Hasta ahora Morena han “vivido” políticamente del “prestigio” ajeno, del en su momento candidato a la presidencia Andrés Manuel López Obrador y del ahora presidente de México. Pero eso se termina, o acabó desde el momento que el propio presidente impide participar en la política partidista. Y abandona a Morena a los vaivenes de sus dirigentes.

La moneda está en el aire

Por lo mismo, parte de lo que coseche Morena en esta su primera elección “nacional” es o será responsabilidad de sus dirigencias; en primera fila Yeidckol Polevnsky. Porque no hizo nada, en ningún sentido para Morena, siquiera el tan necesario periódico “Regeneración”. Nada.

Luego entonces, Morena, ¿estará a la altura? Eso es lo que está por verse. Hoy ya, desde el pasado domingo, la moneda está en el aire. El dilema es que eso ocurre con un país de por medio.

Luego entonces, un asunto de fondo, la complicación significa que perder o ganar es de supervivencia para la 4T. Por lo siguiente: o 1) sigue avanzando el plan social y contra la corrupción del presidente López Obrador, de mediados del sexenio en adelante, o 2) entra la reversa para el proyecto obradorista si es que resurge la derecha que representan los prianistas.

¿Será? Por lo menos el asunto es clave. Luego hablaremos de todo lo que está en juego con esta elección. Pero es importante que Morena logre mantenerse con el control del poder Legislativo, para que los planes del obradorismo sigan avanzando.

De lo contrario, si como le sucedió a los presidentes Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, pierden el control de ambas Cámaras —Senado y Diputados—, luego entonces las metas de la 4T se complicarán.

La elección intermedia es importante para consolidar reformas de los primeros tres años y sacarlas a flote el resto del sexenio. Como en el caso de Obrador su “política social”. No habría reformas a la Constitución o leyes secundarias fáciles, tampoco los presupuestos (de ingreso y gasto) tendrán pase seguro en los siguientes tres años.

Sin dejar de lado que hay muchos temas pendientes, lastres fincados por la derecha prianista de los últimos 35 años de neoliberalismo. Inclusive los temas relativos a la corrupción y la impunidad, pueden padecer retroceso. Baste citar las elevadas prerrogativas que perciben los partidos políticos, así como la reforma de fondo que se requiere para cambiar de raíz al poder judicial. Entre muchos temas más.

Pero no solo eso. Un mínimo análisis de las presentes elecciones llamadas “intermedias” tiene que dimensionar por lo menos los siguientes escenarios. El primero comentado aquí: De consolidación de la 4T, o avanza o retrocede, y sobre la sucesión presidencial adelantada. Este segundo es el gran tema de esta elección. Para otra entrega.

8 de abril de 2021.


*) Director de geopolítica.com.