El presidente de Colombia ordena el despliegue de las fuerzas militares en las calles del país para reprimir las masivas protestas contra la reforma fiscal.

Desde la Casa de Nariño, Iván Duque dijo el sábado que la figura bautizada como “asistencia militar” se mantendrá hasta que “cesen los hechos de grave alteración del orden público”, y que será coordinada con alcaldes y gobernadores.

El mandatario, que, en los últimos días, había apoyado la represión policial en algunas ciudades que se saldaron con decenas de heridos y detenidos, intentó justificar la militarización del país, afirmando que la asistencia militar “está consagrada en la Constitución y la ley, y se mantendrá”. 

Las multitudinarias manifestaciones continuaron también el sábado por cuarto día consecutivo en Bogotá, la capital, Cali y varias otras localidades contra la polémica reforma fiscal del Gobierno, que, según varios expertos, castiga a los sectores más vulnerables del país ante los efectos económicos y sanitarios provocados por la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.

El jefe de Estado colombiano afirmó que respeta el derecho del pueblo a la protesta pacífica, pero advirtió que no permitirá que las “vías de hecho, la destrucción de bienes públicos y privados o el mensaje de odio tengan cabida” en Colombia.

A pesar de haber prometido revisar la reforma de las leyes tributarias, Duque no hizo una sola mención a la iniciativa que originó las protestas.

En Bogotá, los manifestantes se reunieron frente a la residencia privada del mandatario para expresar su descontento con el Gobierno y su gestión económica.

Igual que los días pasados, entre los lemas más populares estuvo la siguiente: “Si el pueblo marcha en pandemia es porque el Gobierno es más peligroso que el virus”.

En Cali, la tercer mayor ciudad de Colombia, donde se registraron ocho muertos durante las últimas protestas, decenas de miles de personas se congregaron en el sector conocido como Loma de la Cruz y en otro, llamado Puerto Rellena, que a raíz de las protestas se le denomina Puerto Resistencia.

El mandatario derechista, que enfrenta una popularidad en rojo (-33%), es blanco de críticas por sus políticas económicas, la creciente ola de violencia, así como por su mala gestión de coronavirus que ha empujado al país hacia una tercera ola del virus que ha amenazado con abrumar las unidades de cuidados intensivos hospitalarios.

Publicada: domingo, 2 de mayo de 2021 7:10


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