Por Gastón Pardo

*La Guardia Nacional y el Comando Norte le asignan desde 2018 una nueva perspectiva defensiva

El Diario Oficial de la Federación publicó en enero de 2013 los 12 acuerdos aprobados en la II Sesión Extraordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública (17.12.12). Entre los acuerdos presentados por el presidente Enrique Peña Nieto destaca el eje de la nueva estrategia de seguridad y prevención del delito, que divide al país en cinco instancias de coordinación regional.

La creación de esas cinco zonas estratégicas, dice el profesor Rodolfo Sánchez Mena, propone sumar la coordinación al nuevo esquema de seguridad. De esta manera se elabora la política nacional de seguridad, a partir de cinco regiones, atendiendo a su especificidad, prioridad y recursos disponibles.

Se reconoce que la estructura militar y naval organizada en 12 regiones militares (Secretaría de la Defensa Nacional) y en siete zonas navales (Secretaría de Marina), no coincide con las cinco regiones creadas.

En las cinco regiones se destinará un delegado de la Secretaría de la Defensa, de la Secretaría de la Marina, de la Secretaría de Gobernación y de la Fiscalía General de la República.

La nueva estrategia de seguridad, divide al país en cinco regiones estratégicas:

  1. a) Noroeste: Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Sinaloa y Sonora.
  2. b) Noreste: Coahuila, Durango, Nuevo León, San Luis Potosí y Tamaulipas.
  3. c) Occidente: Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Querétaro y Zacatecas.
  4. d) Centro: Distrito Federal, estado de México, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala.
  5. e) Sureste: Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.

Destaca en este nuevo proyecto de seguridad y prevención del delito, que por primera vez en la historia de México se sustente con un carácter geoestratégico al país en cinco sectores.

Se superan de esta manera, los criterios tradicionales basados en circunscripciones geográficas de entidades y su simple agregación, para pasar a la visión de la región y su eje de vertebración nacional.

Una vez definida la coordinación regional, se asignan los recursos, conforme a planes estratégicos y operativos concretos. Esto es válido tanto al interior de las regiones, como entre las regiones colindantes o en el conjunto de ellas. El establecimiento de cinco regiones no es una camisa de fuerza; en las colindancias de regiones y fronteras impera el principio de coordinación y el de acciones impostergables.

Si partimos del análisis de las cinco regiones, en el caso del sureste encontraremos aspectos relevantes, es la Puerta del Sol de México. Veremos cómo comprende los estados tradicionales desde la Península de Yucatán, pasando por Chiapas-Oaxaca y Tabasco-Veracruz. Destaca el hecho de Guerrero, que en esta regionalización de seguridad se ha incorporado al Centro. Obedece a la necesidad de evitar la creación de un eje insurgente que articule Chiapas, Oaxaca, Michoacán y Guerrero.

Es la única región del país que está rodeada de dos mares, el Golfo de México y el Océano Pacífico. Esto significa que cuenta con un paso estratégico como lo es el Istmo de Tehuantepec.

Dotada la región de una impresionante cantidad de recursos estratégicos, concentra la mayoría de etnias y de pobreza extrema. Por el contrario, es la región con menos infraestructura y producción industrial y de equipamiento para el desarrollo de ciencia y tecnología para transformar y darle valor agregado a las materias primas. Paso obligado para el ingreso de migrantes de Centro y Suramérica. A la vez de rutas de armas, narcotráfico y mercado de prostitución internacional.

La región Centro se constituye por el Distrito Federal, estado de México, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala; entidades que están conurbadas con el DF, Edomex, Hidalgo y con una fuerte influencia Morelos, Cuernavaca-Cuautla. Con un papel relevante-estratégico Puebla-Tlaxcala.

La incorporación del estado de Guerrero al Centro con propósitos de elevar su desarrollo y a la par desagregarlo de la región Sureste, de Oaxaca, para reducir su conflictividad e interconexión con Michoacán. Es el retorno al modelo del “marquesado”.

Concentra el conocimiento técnico-científico de México, pero de manera desorganizada, por ser el mayor centro poblacional del país y contar con el mayor número de instituciones educativas y de investigación superior, público-privadas.

De la misma forma, tiene el aparato de planeación y decisión del país, en lo político-financiero y en decisiones estratégicas de inteligencia y seguridad. A la par que el sistema de servicios y de producción y toma de decisiones en esta materia.

La región Occidente es la que menos homogeneidad y desarrollo relativo posee. Cuenta con parte de la zona minera nacional, la gran riqueza minera histórica ha sido producida en esta región.

Lo mismo en lo tocante a su dinámica en torno a la violencia, presenta fuertes contrastes y disparidades. Pero las entidades que registran una dinámica de mayor violencia, afectan y contaminan las fronteras vecinales. No obstante, su lecho histórico formativo, les genera una dinámica de integración y complementación muy prometedora, para contrarrestar violencia y su base la pobreza.

La región Occidente es la principal zona expulsora de población. Los estados que la integran compiten por obtener el primer sitio en la obtención de remesas y por ser los mayores contribuyentes a la formación de riqueza en Estados Unidos. El equilibrio entre expulsión y oportunidades de vida, no ha sido potenciado con cadenas productivas y de bienestar social.

La región Noreste concentra la mayor violencia en la frontera estadunidense, lo que ha afectado a la mayor infraestructura productiva de México y frenado su crecimiento, a la par que ha visto desmantelar la inversión realizada por el Estado.

El Noreste como el Sureste cuenta con recursos energéticos, localizados en la Cuenca de Burgos. Pero de igual forma que en la región sureste, la población del Noreste se mantiene marginada de la riqueza generada por los energéticos. Particularmente los mineros del carbón que aportan la mayor producción.

La industria minero-siderúrgica avanza como ha avanzado la economía del país, en reversa. Por ello, no alimenta la producción de maquinaria y equipo para reindustrializar al país; los equipos tecnológicamente son atrasados y la productividad y competitividad no se puede elevar con reducción del salario, sólo invirtiendo y reconvirtiendo la planta tecnológica productiva con retro ingeniería e innovaciones aportadas por nuestros técnicos y científicos.

Por último o en primer término, contamos con la región Noroeste. Destaca desde luego la otra península de México, la de California y el rico Mar de Cortés. La producción minera es pródiga, tanto en minerales como en metales preciosos como estratégicos. Pero igual que en los energéticos del Sur y Noreste, la población sólo ve pasar la riqueza frente a sus casas, mientras las oportunidades se van, la pobreza permanece y el desarrollo no se logra.

Son las entidades que han aportado los dirigentes más afamados de los cárteles mexicanos. Desde que el país ingresó al libre mercado, la producción nacional se extendió del Triángulo de Oro, por todo la vertiente del Pacífico hasta Chiapas, para atender la gigantesca demanda que se amplió no sólo en el mercado estadunidense sino en el europeo y otros mercados potenciales de Asia.

La “pequeña” Colombia, Sinaloa, prospera; se convirtió en potencia productora-importadora-exportadora. Afamado como el jefe de la corporación del ramo más exitoso por la revista de los más ricos del mundo, se ha impuesto al diseño de un grupo extrafronterizo, favorecido por el valor estratégico-financiero de su mercancía para la recuperación de la economía de lo que fue la primera potencia.

La planeación de la estrategia de seguridad en las cinco regiones definidas por el Consejo Nacional de Seguridad, requiere para dar los resultados esperados en materia de disminución de la violencia y seguridad para la población, de la vertebración con otras acciones de los tres niveles de gobierno.

A la par que recuperar la convivencia democrática en paz, se requiere incrementar los niveles de vida de la población. El enfoque regional, lo hace factible en la medida que aterriza lo decidido a nivel central, tanto por el gobierno federal, estatal y municipal. La participación de la población en el programa de seguridad como en el de la producción y el del bienestar social compartido, se requiere no sólo de las élites sino de los expertos, así como de productores sociales del campo y la ciudad.

La decisión del presidente Enrique Peña Nieto de poner en marcha las cinco regiones de seguridad, es un paso decisivo para colocar al alcance de la gente la tranquilidad.

La conferencia CPAC y el viraje derechista del Partido Republicano de Trump

La Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC, por sus siglas en inglés) realizada la semana pasada en Dallas, Texas, amerita una clara advertencia: Donald Trump está consolidando su poder sobre el Partido Republicano.

“Nos estaba yendo muy bien hasta que se produjo la elección manipulada”, dijo Trump, llamando al gobierno de Biden ilegítimo, afirmando que usurpó el poder a través de una “elección fraudulenta” y “embarazo de urnas”. Presentó a sus propios partidarios como víctimas de “la violencia política que la izquierda ha fomentado y legitimado”. Repitió sus alegaciones de la “plaga china”, utilizando a China como chivo expiatorio de la muerte de más de 600 mil personas en EE.UU.

Trump informó a sus simpatizantes de que se encontraban asediados por un enemigo interno que es responsable de las dificultades económicas, el desempleo y el crimen. Los inmigrantes han “asesinado y mutilado a muchos”, dijo, y están invadiendo el país. “Están saliendo de las prisiones en estos países, inundando nuestro país, asesinos, traficantes de drogas, traficantes de seres humanos”.

Realizó su denuncia más explícita del socialismo y el marxismo hasta la fecha, presentando su movimiento como una mano dura preparada para aplastar la oposición social en medio de un recrudecimiento de la crisis económica y social.

Los socialistas, dijo, “nos robaron nuestro legado estadounidense”. La “izquierda radical y la élite política fracasada odian nuestro movimiento” porque “enfrentamos los intereses especiales corruptos”, dijo. “Así como los movimientos socialistas y comunistas de la historia, los izquierdistas de hoy no creen en la libertad, no creen en la justicia, no creen en la democracia. Creen en la moralidad marxista, justifican cualquier cosa con tal de que dañe a sus opositores políticos y avance la agenda radical de su partido”.

El discurso de Trump fue pronunciado al finalizar la CPAC, que estuvo organizada para promover a Trump como el líder del Partido Republicano.

Los principales espacios fueron asignados a individuos que ayudaron a encabezar el plan golpista del 6 de enero. Lauren Boebert, quien tuiteó en vivo la ubicación de los congresistas demócratas durante la intentona golpista, fue Mo Brooks, quien se pronunció junto a Trump la mañana del 6 de enero (2021) e instó a la multitud a “pelear”.

El discurso más explícitamente fascista fue el de Stephen Miller, el único asesor de Trump que permaneció en la Casa Blanca mientras duró el cuatrienio gubernamental.

Miller presumió que Trump había logrado conquistar el Partido Republicano, forjando “un nuevo populismo conservador”, basado en “defender el legado de la nación, su cultura, sus valores” con ataques despiadados contra los trabajadores inmigrantes que quieren profanar la cultura estadounidense.

“En este momento, el Partido Republicano necesita tramitar su divorcio de las grandes empresas y nunca mirar atrás. Aléjense de los oligarcas, de las corporaciones multinacionales y todos los masivos conglomerados empresariales que no tienen ninguna lealtad hacia este país. Tenemos una élite desleal. Las personas más ricas, privilegiadas, y poderosas intentan destruir este país”, agregó Miller.

Los demócratas preparan políticas económicas que enriquecen a la élite y conducen a la miseria social entre los trabajadores y la clase media. Promueven la confrontación racial y de género y envalentonan a la derecha.

Han pasado 6 meses desde los disturbios  del 6 de enero, y la cúpula demócrata está encubriendo lo acontecido. Ninguno de los hechos revelados por la investigación del Departamento de Justicia de Biden han sido publicados.

Una investigación del Congreso ha sido pospuesta dado que los demócratas insisten en que los conspiradores republicanos sean invitados. Si bien algunos de los que causaron disturbios en la calle fueron arrestados, ninguno de los arquitectos ha dado testimonio.

La respuesta de los demócratas, la prensa corporativa y la clase media complaciente está siendo dictada por su temor a la clase obrera. El Partido Demócrata defiende tanto como Trump las relaciones de propiedad capitalistas y está desesperado por evitar alertar a la clase trabajadora del peligro de la situación actual; teme que desencadene protestas de masas y huelgas.

Este temor es la base del llamado de Trump a toda la clase gobernante: en el que sólo él puede prevenir que el movimiento cada vez mayor de la clase obrera desafíe su riqueza. Un llamado que lleva implícito el mensaje de que aunque los demócratas proponen lo mismo que los republicanos, son mas cuidadosos con las faltas a la educación y el buen gusto.

Se están produciendo huelgas en todo EEUU, entre los trabajadores automotores, las enfermeras, los trabajadores del sector público, los mineros del carbón, entre otros. La lucha contra la derecha significa ampliar en la lucha de clases una perspectiva política, independiente del Partido Demócrata.

El Partido Demócrata toma en sus manos la potencia de EEUU

Los temas rigen la relación bilateral México EEUU  destacan los problemas de seguridad compartidos y el reclamo de poner la mano en las fuentes de energía como el gas y el petróleo de México. El segundo renglón prioritario heredado del gobierno Trump es el control de las corrientes migratorias que intentan llegar a EEUU.

Se trata de encontrar mecanismos para atender las causas estructurales de la migración desde el norte de Centroamérica; el cambio climático; los efectos de la pandemia; las áreas de oportunidad que brinda el T-MEC para recuperar un crecimiento económico más equitativo, fortalecer la competición regional y crear empleos en ambos lados de la frontera, entre otros temas.

A mediados de enero, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, conversó con su homólogo estadounidense, Joe Biden, sobre asuntos relacionados al Covid-19 y la migración, en su mayoría de centroamericanos, hacia el norte.

Política migratoria

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó de que 27 personas habían cruzado el puente internacional hacia Texas, fronterizo con la ciudad mexicana Matamoros, donde las familias esperaron por meses, como parte del controvertido programa Protocolos de Protección a Migrantes (MPP), también conocido como "Permanecer en México".

Se estima que en México hay cerca de 25 mil personas que esperan respuesta a su petición de asilo en Estados Unidos, unas 700 de ellas en el campamento, de acuerdo a datos oficiales.

Las fuentes de energía: gas y petróleo

La materia energética sigue en suspenso como consecuencia del nacionalismo restablecido en la legislación energética que ha tomado demasiado tiempo en entrar en vigor.

La militarización de la Guardia Nacional, que se alcanza con la nueva medida de incorporar sus efectivos a la secretaría de la Defensa Nacional, es decir, al ejército de tierra, anuncia el respaldo del sector castrense al nacionalismo renacido de André Manuel López Obrador. La división del territorio nacional en regiones estratégicas aún carece de sentido.

14 de julio 2021.


Colaboración del autor